El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó ante el Senado que la administración del presidente Donald Trump mantiene el uso de la fuerza como opción en su política hacia Venezuela si la presidenta interina, Delcy Rodríguez, no respalda plenamente los objetivos de Washington.
En un texto preparado para su comparecencia ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Rubio subrayó que, aunque confía en métodos diplomáticos y espera que no sea necesario, Estados Unidos está listo para recurrir a la fuerza para asegurar la “máxima cooperación” si otras estrategias no dan resultados.
El jefe de la diplomacia defendió la reciente operación estadounidense en Caracas, que culminó con la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa, y explicó que la administración considera que estas acciones fueron parte de un plan por fases para restaurar la estabilidad en el país latinoamericano.
Rubio también sostuvo que Rodríguez ha expresado una intención de colaborar con Washington, pero advirtió que la cooperación debe materializarse de manera consistente, y que el gobierno estadounidense vigilará de cerca su cumplimiento.
El funcionario enfatizó que la política hacia Venezuela busca equilibrar la recuperación del orden institucional y económico con los intereses estadounidenses en la región, señalando que cualquier falla en la cooperación podría activar medidas más estrictas.
La advertencia de Rubio llega en un contexto de fuertes tensiones diplomáticas y un escrutinio creciente sobre el uso de medidas militares en la región, así como un debate interno en Washington sobre el enfoque a seguir tras la intervención del 3 de enero de 2026.