Samsung ya no fabricará las pantallas de los dispositivos Apple


La pelea entre Apple y Samsung parecía un espectáculo para la galería. Allá donde importa, en el mundo de los negocios entre clientes y proveedores, la californiana y la coreana seguían siendo tan aliadas como siempre. Parecía un despropósito que eso cambiara, pues las dos empresas se necesitaban mutuamente: Samsung es un proveedor clave para Apple, y Apple es un cliente muy importante para Samsung: la relación aseguraba el suministro de partes cruciales de los iPhone y los iPad, y le permitía a la compañía coreana operar su negocio de microcomponentes a una escala muy rentable.
Sin embargo, eso estaría a punto de terminar. Un reporte de Korea Times, citado por Computer World, dice que Samsung no renovará su contrato de producción de pantallas LCD con Apple. Las razones, según el reporte, son estrictamente de negocio: la firma de la manzana ha diversificado sus proveedores y, en consecuencia, ha disminuido sus pedidos de pantallas a Samsung. Por eso, la firma coreana dice que ya no es negocio para ella venderle al mismo precio que lo hacía cuando las órdenes eran mucho más grandes.
Según el reporte, las pantallas del iPad mini ya no son hechas por Samsung, y hay evidencia de que fabricantes como Sharp toman parte en la cadena de suministros del iPhone 5. La firma coreana tiene pendientes un pequeño número de pantallas de un contrato previo, pero serán las últimas que envíe a las fábricas de Foxconn con destino a los productos de la manzana.
Además, los ‘displays’ no son el único componente en que Apple se está divorciando de la firma coreana.Ya les habíamos contado que la firma de Cupertino ‘sonsacó’ de Samsung a Jim Mergard, un reconocido experto en diseño de microprocesadores, y que desde hace tiempo se sabe que Apple estaba buscando reducir su dependencia de la firma coreana en lo que respecta a los microchips. Mientras que el A4 -del iPhone 4- y el A5 -del iPhone 4S y el iPad 2- fueron diseñados y fabricados por Samsung, el A6 -del iPhone 5- solo fue manufacturado por esta.
Así las cosas, ya no parece cierto que -como se decía hace unos meses- haya una pared que separe la parte de manufactura y la parte de las operaciones comerciales entre las dos empresas. Las escaramuzas en un lado de la pared finalmente tuvieron consecuencias en el otro.
Extraído : neoteo

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