Temen que continúe la violencia tras masacre en Puerto Rico.

Ocupan guaguas utilizadas por sicarios en masacre en Ramos Antonini

Las autoridades temen que la ola de violencia que azota la ciudad capital —con 130 asesinatos entre el 1ro de enero y el día de ayer— podría continuar en aumento ante la salida de prisión de unos 50 convictos federales en los próximos meses, varios de ellos vecinos del residencial Ramos Antonini de Río Piedras, donde el lunes se registró una masacre con un saldo de seis víctimas fatales.

De los 484 asesinatos registrados hasta la fecha en la Isla, 49 (10%) se han escenificado en residenciales públicos y un número no especificado, pero mayor, en las inmediaciones.

Las dos guaguas Kia color blancas en la que los ocho sicarios que perpetraron el lunes la masacre que cobró seis vidas en el residencial Ernesto Ramos Antonini, en Río Piedras, fueron ocupadas anoche cerca de ese caserío, las mismas fueron hurtadas recientemente   fueron llevadas anoche al Negociado de Ciencias Forenses, donde peritos recibieron la encomienda de levantar huellas dactilares y ADN, así como otras piezas de evidencia.

En el lugar se levantaron más de 600 casquillos de rifles AK-47. Se estima que en las cuatro zonas en que se dividió la violenta escena los casquillos sumaron alrededor de 1,200.

En una escena fueron ultimados Jordan Castillo Cordero y Emmanuel Enrique Báez Padilla, entre los edificios 1 y 2. En las inmediaciones del edificio 29 fue asesinada Kathia Matos Sandoval, de 26 años y en otra escena cayó asesinado Ermes Omar Sanjurjo, de 25 años. La balacera se concentró en la salida hacia Villa Prades, tras resultar heridos en el fuego cruzado.

Ayer se procuraba establecer la relación de Padilla Rodríguez con sicarios del residencial Jardines de Sellés, en guerra con el bando de narcos de Ramos Antonini y con un grupo de individuos armados de Loíza.