El tifón Ragasa, uno de los más poderosos registrados en años, golpeó este miércoles la costa sur de China tras causar estragos mortales en Taiwán y Filipinas.
Las olas alcanzaron alturas superiores a los postes de luz en los paseos marítimos de Hong Kong, mientras ráfagas de viento de hasta 241 km/h sacudían la provincia de Guangdong, el motor económico de la región.
Casi 1,9 millones de personas fueron evacuadas en Guangdong. En la ciudad de Chuandao se registraron ráfagas récord, mientras en Zhuhai y Yangjiang las olas destrozaron infraestructuras costeras. El ciclón tocó tierra en la isla de Hailing con vientos de 144 km/h, obligando al cierre de escuelas, fábricas y transporte en una docena de ciudades.
En Hong Kong, Ragasa arrancó techos, derribó árboles y provocó inundaciones en parques, paseos marítimos y restaurantes. Un buque chocó contra la costa y un video viral mostró cómo el agua irrumpía en un hotel del centro financiero.
Más de 80 heridos fueron atendidos en hospitales, mientras cientos buscaron refugio en albergues. En Macao, las calles se transformaron en ríos y los equipos de rescate tuvieron que usar botes inflables para auxiliar a los atrapados.