La agrupación de trabajadores cañeros volvió a manifestarse este jueves frente a la Dirección General de Migración para exigir un plan de regulación especial para unos 13 mil obreros y sus familias que residen en Los Bateyes.
Además, demandaron la renovación del plástico de la residencia permanente a viejos cañeros pensionados; a los que la Dirección General de Jubilaciones y pensiones le ha suspendido el pago por la falta de documentación.
Los trabajadores de la caña, mayoría de origen haitiano y que llegaron al país entre los años 50 y 80, reclaman a la Dirección de Migración que se envíe a la Junta Central Electoral el listado viejo cañeros que por sus contratos de trabajo pueden ser favorecidos de la cédula de identidad sin derecho al voto.