Tras los rumores de inconformidades y un agrio debate en el Senado, tres de los cinco miembros de la Cámara de Cuentas suscribieron un acuerdo mediante el cual buscan que las aguas vuelvan a su nivel.
Los miembros del órgano firmaron el convenio por la Consolidación de una Cámara de Cuentas al servicio de la Transparencia y la Institucionalidad mediante el cual acordaron una depuración del recurso humano, el establecimiento de cuatro direcciones de auditorías, la puesta en funcionamiento en dos meses de un programa de monitoreo en línea del presupuesto, el fortalecimiento de la dirección jurídica, entre otros temas.
Las firmas la cedieron Janel Ramírez, Elsa Peña Peña y Mario Fernández lo que a la vez evidencia que persisten diferencias con los dos miembros restantes colocando a la entidad bajo la lupa de la opinión pública.