El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó las gestiones diplomáticas impulsadas por Qatar y Pakistán para intentar una tregua con Irán y optó por intensificar la presión militar, con el objetivo de reabrir el estrecho de Ormuz, en medio de una escalada que amenaza con extender el conflicto en Medio Oriente.
“Cada vez que Irán mate a un soldado estadounidense, pagará por ello muchas veces más”, posteó Trump en su plataforma Truth Social, que busca abrir el estrecho de Ormuz cuanto antes.
La decisión se produce mientras el régimen iraní mantiene ataques contra bases militares estadounidenses ubicadas en Kuwait, Bahréin, Qatar y Jordania, además del bloqueo impulsado por los rebeldes hutíes, aliados de Teherán, a la salida de buques petroleros sauditas a través del estrecho de Bab al-Mandab, en el mar Rojo.
La advertencia de Trump se vincula con la ofensiva que protagoniza Irán contra bases de Estados Unidos en Kuwait, Bahrein, Qatar y Jordania, y la decisión de los Huties -aliados de Teherán- de bloquear la salida de barcos petroleros de Arabia Saudita a través del estrecho de Bab al-Mandab en el mar Rojo.