Monjas aseguran su embarazo fue un milagro

La Iglesia católica inició un proceso de investigación después de que dos monjas quedaran embarazadas, informa The Sun citando a una fuente eclesiástica en Roma. Las religiosas, que sirven en órdenes diferentes en la isla de Sicilia (Italia), regresaron de una misión religiosa en África, su continente natal.

Una de ellas, de 34 años, descubrió que estaba embarazada al someterse a un examen médico después de sufrir dolores de estómago. La segunda, una madre superiora que trabaja en una institución de ayuda a mujeres necesitadas y a sus hijos, también descubrió que estaba encinta de varias semanas.Dijeron tratarse de un milagro.

“Parece que ambas mujeres volvieron a sus países de origen y obviamente tuvieron algún tipo de relación sexual”, señala la fuente de la Iglesia, destacando que violaron su voto de castidad y lo más probable es que se vean obligadas a abandonar el servicio religioso.

Pese a las denuncias que sacuden a la jerarquía eclesiástica en gran parte del mundo, las religiosas aún sufren estas prácticas. Parece increíble, pero las monjas que se animan hoy a denunciar a sacerdotes y obispos que las han acosado y violado, remontan inevitablemente a las denuncias que hicieron superioras norteamericanas en la década de los años ’90 sobre lo que ocurría en las iglesias africanas, que empalidecen por su gravedad casos tan famosos como las andanzas del “santo” mexicano padre Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, violador serial de menores, “en el nombre de Dios”.

Roxana Rodriguez es otro ejemplo de casos de embarazos en monjas. Oriunda de El Salvador,  a los tres meses de edad fue abandonada por sus padres por lo que se crió con sus tíos. La mujer que a los 18 años partió a Italia para hacerse monja, a los 31 años fue trasladad desde el convento donde vivía hasta un hospital en Italia donde dio  a luz un varón.

El 20 de marzo de 2001, se tuvo que convocar a los vaticanistas después que se hicieron públicos cuatro informes presentados a la Santa Sede, en los que se denunciaron los masivos abusos sexuales de monjas por parte de curas y obispos, que incluían obligarlas a tomar anticonceptivos y a practicar abortos si quedaban embarazadas.