Vacío legal en cuanto a normativas sobre reconocimiento facial y privacidad

La tecnología de reconocimiento facial 

El sistema de reconocimiento facial es una aplicación dirigida por ordenador que identifica automáticamente a una persona en una imagen digital. Esto es posible mediante un análisis de las características faciales del sujeto extraídas de la imagen o de un fotograma clave de una fuente de vídeo, y comparándolas con una base de datos.

La tecnología de reconocimiento facial se lleva usando desde hace varias décadas, pero ha sido en los últimos años cuando ha tomado la calle por medio de aplicaciones que actúan en nuestro día a día.

Aunque esta tecnología nos aporta grandes beneficios, se cuestiona moralmente la privacidad del sujeto en los países en los que se ha implementado. Lo que a simple vista se considera como un avance tecnológico se puede convertir en un arma sin control regulatorio aun. Dependiendo de su uso se puede tener alcance a una sociedad entera sabiendo en todo momento donde se encuentran y qué están haciendo los facialmente reconocidos..

China, EEUU, Rusia, India y la UE, son los que más recursos destinan a esta tecnología. Entendiendo que un futuro inmediato el rostro será la llave más usada en situaciones cotidianas.

En el Parlamento Europeo en abril de este año La UE ha anunciado su intención de crear una de las bases de datos biométricos más grande del mundo. Ese banco de rostros se nutrirá tanto de ciudadanos de la Unión Europea, como de extranjeros que la visiten Aprobada por

Según la publicación de La Vanguardia  fechada del 18 de octubre de este año. “En Estados Unidos hay unos 130 millones de adultos registrados en base de datos faciales, pero mayoritariamente son hombres y de ascendencia caucásica y  prevé identificar en el 2023 con reconocimiento facial al 97% de los pasajeros de sus aeropuertos. En el estado de Washington, se respaldó un proyecto de ley para colocar avisos visibles en lugares públicos donde se estaba utilizando el reconocimiento facial.

China es el país donde más insertada está ya la tecnología de reconocimiento facial, se estima que el gigante asiático también se está valiendo de ella para perseguir minorías. Para expertos el problema no es herramienta sino el uso que se le dé. Ahora mismo existe cierto vacío legal en cuanto a normativas sobre reconocimiento facial.