A su llegada, Xi declaró que ambos países “son buenos vecinos y socios fiables”, así como que China “está dispuesta a permanecer unida a Rusia para proteger el orden mundial basado en el derecho internacional”.
“Confío en que mi visita sea provechosa y dé un nuevo impulso al desarrollo de las relaciones con Rusia”, subrayó el mandatario chino, añadiendo que el desarrollo de las relaciones entre ambos países “no solo beneficia a sus pueblos, sino que contribuye significativamente al progreso mundial”.
Se prevé que la visita se prolongue hasta el miércoles 22 de marzo. Durante su estancia, Xi mantendrá una serie de conversaciones, incluidos diálogos con el presidente ruso, Vladímir Putin, y el primer ministro, Mijaíl Mishustin.
Poco antes del viaje, los líderes de ambos países publicaron artículos sobre la evaluación de las relaciones entre Rusia y China en los periódicos Rossíyskaya Gazeta y Renmin Ribao.
Desde el Kremlin adelantaron que Putin y Xi abordarán “temas de actualidad sobre el desarrollo de las relaciones de asociación global y la interacción estratégica entre Rusia y China“, así como intercambiarán opiniones sobre “la profundización de la cooperación mutua en el ámbito internacional”.